La justicia británica revocó el congelamiento global de activos del empresario ucraniano, acusado de defraudar a Ricardo Salinas Pliego. En Estados Unidos, sin embargo, enfrenta cargos federales por fraude y lavado de dinero.
Publicado el 22 de julio de 2026
La situación jurídica de Vladimir Sklarov ha puesto en evidencia las diferencias entre los sistemas judiciales de Reino Unido y Estados Unidos ante un presunto fraude financiero de alcance internacional.
Un Tribunal de Apelaciones británico ordenó levantar el congelamiento global de los activos del empresario ucraniano, señalado por Ricardo Salinas Pliego de haberse apropiado ilegalmente de recursos relacionados con acciones de Grupo Elektra.
La decisión contrasta con el proceso penal que Sklarov enfrenta en Estados Unidos, donde permanece detenido después de que un Gran Jurado encontrara elementos suficientes para acusarlo formalmente de fraude y lavado de dinero.
Aunque los jueces británicos concluyeron que parte de la información presentada por los demandantes fue obtenida mediante prácticas que calificaron como un abuso del procedimiento judicial, determinaron que la demanda civil puede continuar hasta llegar a juicio.
Un caso frente a dos sistemas judiciales
El expediente se ha convertido en una prueba sobre la capacidad de diferentes jurisdicciones para investigar y sancionar presuntos esquemas financieros transnacionales.
Grupo Salinas sostiene que todas las investigaciones, documentos y pruebas aportadas al litigio fueron obtenidas conforme a las leyes y procedimientos aplicables.
La compañía manifestó su preocupación por la decisión de los tribunales británicos de liberar los activos de una persona que se encuentra recluida en Estados Unidos y enfrenta acusaciones penales federales.
“Los sistemas financieros necesitan tribunales que protejan a las víctimas con la misma determinación con la que protegen el debido proceso”, señaló Grupo Salinas en comentarios compartidos con EL CEO.
La empresa aseguró que la actuación de las autoridades estadounidenses fortalece la confianza en las instituciones y ofrece una señal de certidumbre a inversionistas y participantes de los mercados financieros.
También reiteró que continuará utilizando todos los recursos jurídicos disponibles para recuperar el dinero presuntamente desviado y evitar nuevos daños a posibles víctimas.
El origen de la disputa
El conflicto comenzó con una operación financiera en la que acciones de Grupo Elektra fueron utilizadas como garantía de un préstamo administrado por Astor Asset Management, firma encabezada por Vladimir Sklarov.
Ricardo Salinas Pliego acusa al empresario ucraniano de haber vendido los títulos y retenido los recursos obtenidos. Sklarov, por su parte, rechaza las acusaciones y niega haber actuado con intención fraudulenta.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg, el tribunal británico determinó que los demandantes consiguieron información confidencial mediante engaños dirigidos contra un abogado vinculado con la contraparte.
“La conducta de los demandantes constituyó un abuso del procedimiento judicial”, establece la sentencia citada por el medio.
A pesar de esa conclusión, los jueces permitieron que la demanda presentada por Salinas Pliego continúe hasta la celebración del juicio.
La resolución provocó el levantamiento de una orden de congelamiento global sobre activos cuyo valor rondaría los 500 millones de dólares.
Luciano Pascoe, portavoz de Ricardo Salinas Pliego, sostuvo que las pruebas fueron obtenidas de manera legal. La firma de inteligencia Black Cube también aseguró que sus actividades se realizaron dentro del marco jurídico correspondiente.
Una red de litigios internacionales
El caso de Sklarov ha adquirido relevancia por los procedimientos legales y señalamientos que enfrenta en diferentes países.
Un reportaje de EL CEO documentó que el empresario habría utilizado distintas identidades y estructuras corporativas para presentarse ante inversionistas con una imagen financiera diferente a su situación real.
Expedientes públicos de diversas jurisdicciones también describen litigios prolongados y el uso de entramados societarios complejos que, según la parte demandante, han dificultado la localización y recuperación de activos.
Para Grupo Salinas, el caso refleja los obstáculos que enfrentan las autoridades para investigar presuntos fraudes internacionales operados mediante empresas, cuentas y transacciones distribuidas en distintos países.
Sklarov permanece detenido en Estados Unidos
Mientras la justicia británica decidió liberar sus activos, Vladimir Sklarov continúa privado de la libertad en Estados Unidos.
Un Gran Jurado federal determinó que existían elementos suficientes para presentar cargos en su contra por presunto fraude y lavado de dinero. Posteriormente, fue detenido en Chicago.
Actualmente permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, donde enfrenta el proceso penal y se ha declarado inocente.
Grupo Salinas considera que la respuesta de las autoridades estadounidenses demuestra que ese sistema judicial cuenta con instrumentos más efectivos para actuar frente a posibles delitos financieros internacionales.
Salinas Pliego amplía la ofensiva judicial
La decisión británica se conoció pocos días después de que Ricardo Salinas Pliego presentara una nueva demanda en Estados Unidos contra los hijos de Vladimir Sklarov.
La acción legal busca recuperar más de 50 millones de dólares que, de acuerdo con la querella, habrían sido transferidos utilizando recursos presuntamente relacionados con el fraude investigado por las autoridades estadounidenses.
Aunque Reino Unido levantó el congelamiento global de activos, la demanda civil contra Sklarov continuará. Al mismo tiempo, el proceso penal en Estados Unidos sigue abierto.
El caso expone las dificultades para perseguir presuntos fraudes financieros que atraviesan fronteras, involucran estructuras corporativas complejas y obligan a coordinar decisiones entre sistemas judiciales con criterios distintos.
